14 abril 2013

Ryan Air: Un modelo de abusos laborales.

Posted by JUAN F BUENO On domingo, abril 14, 2013 4 comments
Hace un par de años sufrí  una desagradable experiencia con la compañía de bajo coste Ryan Air. Se encargaron de amargarme el final de mis vacaciones de Navidad.
 
Regresábamos a Madrid desde Gran Canaria, mi mujer, mi hija pequeña y yo mismo. La situación vivida en el aeropuerto fue kafkiana, cuando el empleado de la puerta de embarque le impidió a mi mujer acceder al avión con nuestra hija de 4 años,  porque ésta no tenía D.N.I. No lo tenía y todavía no lo tiene porque la legislación española no lo requiere hasta los 14 años. La niña iba identificada con el Libro de Familia, cumpliendo las normas de seguridad aeronáuticas que rigen en nuestro país.
 
Nuestros esfuerzos fueron vanos, incluso con la intervención de la Policía y la Guardia Civil intentando convencer al empleado de que nuestra situación era correcta y la  documentación de la pequeña estaba en regla. Todo fue inútil. Nos dejaron en tierra. No hace falta explicar nuestra desesperación, encontrándonos en una isla, con todos los vuelos llenos por ser final de las vacaciones.
Llegamos a nuestra casa después de un periplo de más de 15 horas, que nos llevó a hacer escala en Málaga. Decidimos reclamar esta absurda e injusta situación y casi un año y medio después, la compañía llegó a un acuerdo con nosotros pagando todos los gastos originados, así como indemnizándonos por  los perjuicios causados, para evitar que les lleváramos ante los Tribunales.
Después de este incidente conocí  numerosos casos de abuso similares al mío, o desmanes con el peso de las maletas, o pérdida de la tarjeta de embarque. En fin, cualquier idea que en una compañía seria se consideraría descabellada en ésta se acepta como válida y sirve para maltratar al pasajero y ganar dinero a costa de lo que sea.
Pero lo que me mueve a escribir hoy va más allá. No, no penséis que me he aficionado a los posters de chicas ligeras de ropa. No es un posado dirigido a cierto público masculino. Es simplemente la última campaña de la insigne Ryan Air que “sugiere” o “anima” a sus azafatas a posar de esta guisa para animar el consumo, para decidir a un mayor número de hombres a viajar en esos aviones y tal vez encontrar a una azafata así.

Y me pregunto ¿“qué será lo próximo”?  ¿Un streap tease del piloto? ¿Algún número porno de la tripulación? ¿Dónde está el límite?
Esta empresa no respeta a sus clientes (es la compañía que acumula un mayor número de demandas y reclamaciones), pero tampoco respeta a sus empleados. Hasta dónde van a llegar? Y ¿hasta dónde se lo van a permitir las autoridades españolas?  Se vulneran las normas con total impunidad, los pasajeros se ven obligados a hacer engorrosos trámites para recuperar su dignidad.
Dignidad, esa es la palabra que desconocen los gestores de esta organización. Personalmente no me molesta en absoluto ver esas imágenes; recuerdo ahora el caso de varios grupos de mujeres que posaron de forma similar con loables objetivos, recaudar dinero para un fin benéfico o el más reciente de unas madres para financiar el autobús que llevaba a sus hijos al colegio. Bravo por ellas!
Lo que me parece altamente reprobable es utilizar esas fotografías con la única finalidad de ganar dinero, como sea, sin importar algo tan sagrado como la dignidad y el honor de los trabajadores, que se debería de preservar por encima de todo. En algunos aspectos parece que hemos retrocedido a tiempos de desagradable recuerdo donde había que “tragar” con cualquier abuso por parte del empresario.

En este blog he hablado en ocasiones de la necesidad de  innovación, de recurrir a la creatividad, de hacer las cosas de forma diferente.
Pero, no me estaba refiriendo a estos zafios y burdos gestos  de pésimo gusto y poco respeto hacia las personas que día a día se ganan el sustento con dignidad y honor.
 
 
Juan F. Bueno

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